viernes, 30 de abril de 2010

Capítulo 12: "Será complicado olvidarme de el"

Capítulo 12: Será complicado olvidarme de el.
 
Pasaron 2 años. No tuve más esos locos sueños y me olvidé de Justin Bieber. El era famoso ahora. La verdad ya no me importaba su vida ni nada que tuviera que ver con el. Se filtraron fotos de el y Caitlin. Besándose, en la playa… blah, blah, blah. Ahora están separados, porque Justin se fue a vivir a Atlanta debido a su carrera.
Yo estoy muy bien con Nick. Lucy está con Charlie y Estefanía y Dylan están juntos. Caitlin y Mathew son novios también. Los 8 somos muy buenos amigos. Dylan y Stefi se disculparon, dijeron que lo que habían hecho era una chiquilinada. Caitlin decidió ser más humilde y nos hicimos amigas. Creo que todos nos olvidamos de Justin, aunque no tanto porque salía en cada revista que hubiera.
Una vez íbamos caminando por la calle. Miré el cartel de los conciertos a ver si venía alguna banda copada y me asusté al ver la cara gigante de Justin. Decía:
Justin Bieber en Canadá.
¡Compra tus entradas en ViaTicket ya!
 
-Genial –susurré-
-¿Qué? –me preguntó Nick-
-Nada –le dije-
Seguimos caminando y cuando llegamos a la heladería vi que un grupo de niñas estaba alrededor de un chico, pidiéndole autógrafos. 
-Genial –dije-, lo que me faltaba, un niñito pop.
Todos mis amigos me miraron. Ese chico también me miró. Me quedé impactada cuando le vi la cara. 
Era Justin. En su cara se veía alegría y tristeza al mismo tiempo.
-Hola –me dijo-
-Ho… hola –le dije yo todavía en shock.
-¿Cómo estás? –me preguntó-
Nick me rodeó con un brazo como diciendo “ella es mía”.
-Bien –le dije abrazando a Nick-
-Me alegro –me dijo con una sonrisa pequeña-
En ese momento llamaron a su celular. Era Usher. 
-Aja… si, si, entiendo. Ahora voy para allá –dijo Justin-. Bueno, supongo que nos veremos.
-Si –le contesté yo-.
-Adiós –me dijo, y salió por la puerta-
Estaba pensando en lo que había pasado y Dylan dice:
-¡Wow! ¡¿Qué fue eso?!
-No lo se –le contesté yo pacífica-
Tomamos el helado y fuimos a caminar.
Cada día se me hacía más difícil olvidarme de él. Yo lo amaba con toda mi alma. No amé a nadie más como lo amé a él. Ni siquiera a Nick.
Pasó un año. 
Estaba en el gimnasio y de repente escucho una canción de Justin. Decía “Baby, baby, baby…” me caí de la cinta. Me volvieron a la cabeza todos esos sueños locos que había tenido cuando tenía 13 años. 
Enseguida la gente que estaba al lado mío vino a ayudarme.
-¿Qué te pasó, niña? ¿Estás bien? ¿Te desmayaste? –decía la gente- 
-No, no –respondía yo incorporándome-, estoy bien. Gracias.
Las personas que habían venido a ayudarme se fueron y yo me subí a la cinta otra vez.
El estribillo se repitió y empecé a pensar. 
Ya había estado una hora corriendo. Las piernas y la cabeza ya no me daban más.
Fui caminando a casa y había un ramo de rosas en mi puerta. “Para mi chica favorita”, decía la tarjeta. 
-¿Qué es esto? –pensé- ¿Justin?
Entré a mi casa y puse las flores en un florero con agua. 
Me duché para despejarme la mente y me acosté. 
-Hola –dijo alguien- ¿Me extrañabas?
Me asusté y grité. Estaba en ese lugar otra vez… con esa misma persona…
-Tranquila –me dijo el “ángel”-, no muerdo.
-¿Quién eres? –le dije yo-
-¿Yo? –me preguntó- Yo soy tu guía.
-¿Mi guía? –le dije yo- ¿Para qué quiero un guía?
-Sígueme –me dijo-
Empezó a caminar y yo lo seguí. Sentía curiosidad por ese lugar. 
Caminamos hasta que paramos en frente de una casa, que parecía una escuela.
-Llegamos –me dijo-
-¿Qué es este lugar? –le dije yo, pero no me contestó-
Entramos y había chicas y chicos de mas o menos mi edad practicando con una especie de “profesores”.
Entramos a una sala, dentro había una chimenea encendida, cuadros y un señor sentado en una silla.
-Bienvenida, Catalina –me dijo ese señor-
-¿Hola? –le dije yo algo confundida- ¿Cómo sabe mi nombre?
-Yo se todo sobre ti –me dijo con aires de grandeza-
-¿A si? –le dije- ¿Cuándo es mi cumple años Nº 16?
-El 24 de Agosto –me dijo-, quieres que te regalen un auto. Amas a Justin Bieber. Lo dejaste porque este inútil te dijo que lo hicieras. Lo viste ayer en una heladería. 
-Wow, wow, wow –le dije-, yo no amo a Justin Bieber.
-Si que lo amas –me dijo el señor-
El ángel se transformó. Ya no era parecido a Justin, ahora era pelirojo.
-Hola, soy Peter –me dijo él-
No lo miré y le seguí hablando al señor.
-Dígame que hago aquí ahora mismo –le dije desafiante-
-¿Tu? –me dijo- Tu tienes un don, poderes. Algo que pocas personas tienen.
-¿Qué? –le dije- Debe estar loco. ¡Quiero despertar!
-No, no –dijo el hombre-
-¿No, no? –le dije- ¡Si, si!
-Escucha, tu tienes poderes. Ves el futuro. ¿O no escuchaste “Baby” de Justin cuando tenías 13, en tu sueño? Lo escuchaste ayer en el gimnasio. ¿O no viste  esa imagen del amor de tu vida dándole una flor a otra?
-Esto no puede ser –dije-. El helado me hizo mal…
-Oye –me dijo el hombre-, no tengo todo el día. Empezaras a ver el futuro en tus sueños. Debes saber utilizarlo muy bien… 
Enseguida que el dijo eso la oficina desapareció y Peter y yo nos quedamos en el pasillo.
-“¿Ese inútil te dijo que lo hicieras?” –reaccioné- ¿¡Tú hiciste que dejara al chico que amaba!?
-Tranquila –me dijo-. Si, lo hice. Fue un mal entendid—
-¡Ashh! –dije furiosa- ¡Son todos unos idiotas!
-Fue un mal entendido –me dijo-
-¿¡Y ahora que se supone que tengo que hacer!? –le dije- ¡Ya no puedo arreglar las cosas con Justin! –me largué a llorar-
Me desperté y tenía las lágrimas en mi mejilla. Me sentía rara. ¿Poderes?
Me levanté a tomar un vaso de leche. Tenía un mensaje en mi teléfono: “¿Recibió las flores, mi chica favorita?”, número desconocido.
-¿Qué es esto? –pensé-
Me dormí de nuevo y a la mañana siguiente me desperté para ir al colegio.
Salí de mi casa y Lucy iba caminando por allí con su iPod.
La abracé por atrás y me dijo
-¡Hola Kate!
-¿Cómo vas? –le pregunté-
-Bien –me dijo-, ¿y tú?
-Ahhhhhh –le dije-, bien. Ayer encontré un ramo de flores en mi puerta. Y hoy me llegó un mensaje que decía “¿Recibió las flores, mi chica favorita?”, de un número desconocido. Tengo miedo de que pueda ser Justin.
-¿Justin? –me dijo mi amiga- Nah, no creo…
-Como digas –le dije y ambas reímos-
Llegamos a la escuela y ambas besamos a nuestros respectivos chicos.
-Hola lindo –le dije-
-Hola –me dijo Nick-, ¡Estás hermosa!
-Gracias –le dije sonrojada- 
Entramos al salón y estaban esos chicos de mis sueños.
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Perrrrrrdóoooon por no subir antees ): ¡Pero nadie comenta ni deja mensajes en el cBox!

Tengo escrito hasta ahí asi que... Adiós
Querido Diario...


Naaaaaaah, sólo bromeo ;D
Pero estoy escribiendo otra nove :O

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